
Título original: Releasing 10 | Autor/a: Chloe Walsh | Saga: Los chicos de Tommen #6 | Editorial: Montena | Páginas: 783 páginas
Lizzie Young siempre ha sentido que era demasiado en todos los sentidos. Diagnosticada con trastorno bipolar a una edad temprana, nunca ha encajado en su familia, con sus amigos ni en su comunidad. Lizzie quiere que la acepten y la entiendan, pero como cuenta con poca gente de su lado, ha llevado sola el peso de sus cargas y traumas.
Cuando conoce a un chico atento en el autobús del instituto, parece que las cosas comienzan a mejorar por primera vez en su vida…
Hugh Biggs tiene la madurez y la sabiduría de alguien mucho más mayor. Un joven con una mente aguda y un firme código ético que ve algo en Lizzie Young a lo que no se puede resistir. Quiere serlo todo para ella y ayudarla a sobrellevar su carga. Y Lizzie quiere lo mismo.
El vínculo entre Lizzie y Hugh parece indestructible: tienen una química explosiva, su amor es intenso y su conexión, profunda, pero incluso el amor más verdadero puede verse afectado por fuerzas que escapan a su control.
¡Buenos días! Hoy os traigo la reseña del sexto libro de la saga Los chicos de Tommen, libro que tengo en la estantería casi desde el día que se publicó, pero como en ese momento estaba con un bloqueo lector y me parecía un libro demasiado extenso lo fui dejando hasta ahora que he decidido que era el momento, por fín, también tengo que decir. Pero, antes de todo os dejo la reseña de los anteriores libros aquí:
Releasing 10 nos cuenta la historia de Hugh y Lizzy desde que se conocieron siendo apenas unos niños pequeños y como su relación fue aumentando a medida que pasaban los años y sus sentimientos pasaban de la amistad al amor. Pero, la historia no es una historia de amor perfecta, y es que en medio de sus vidas ha habido bastantes baches que han hecho que la relación se vuelva complicada con los años.

Releasing 10 es un libro que puedo definir como perfecto. No voy a negar que lo empecé con mucho miedo, y es que soy de las que odiaba a Lizzy por el anterior libro (Taming 7) y pensaba que este libro me haría odiarla más, pero no ha sido así. La trama está narrada igual a como nos tiene acostumbrada Chloe Walsh: con un ritmo en el que no paran de pasar cosas, con capítulos algunos cortos y otros más largos, contandonos los momentos más importantes y cruciales de la pareja protagonista, con numerosos diálogos y abriendo en canal a sus personajes. Y es que la forma de narrar de Walsh es uno de los elementos más importantes de esta saga de libros y que hace que ame cada libro y acabe amando cada uno de sus personajes de alguna manera u otra.
En cuanto a la historia que nos encontramos entre estas casi 800 páginas es la narrada por Hugh y Lizzy, y es una historia un poco complicada de contar sin hacer spoiler, pero intentaré no hacerlo mientras hablo del libro. Y es que ha sido una historia dura de leer, si ya me habían parecido duras las anteriores historias, no os podéis imaginar esta, la cual siento que supera gran parte del dolor que podría haber sentido con otras tramas de la saga, y eso que con la trama de Shannon llegue a llorar de lo dura que me pareció.
Como es habitual en esta saga, hay partes de la historia de este libro que ya conocía por los anteriores libros, pero eso no ha hecho que odiara repetir algunas escenas, todo lo contrario: las he amado más. Y es que a medida que leía el libro iba pensando en breve tiene que pasar tal acontecimiento o tal otro, sobre todo tres de los más importantes para este libro, los cuales al llegar a ellos me han hecho engancharme más a la lectura. Por lo que, no se me ha hecho odioso tener que repetir algún momento de la trama, todo lo contrario, el hecho de poder conocer esos acontecimientos de la mano del propio Hugh o de la propia Lizzy me han hecho entender mucho mejor partes de su vida o como la vida les ha ido cambiando su forma de ser.
La verdad es que es una trama bastante compleja la que hay entres estas páginas, y quizás lo mejor es hablaros de ellas por cada uno de los personajes a parte.
Lizzy como he dicho la odie un poco en el anterior libro, y era el principal motivo por el que no quería leer esta sexta parte de la saga, porque sentía por un lado que o iba a odiarla más o iba a sentir que Walsh intentaba remediar el odio que se formó contra ella y la pusiera como la buena de malas maneras. Pero por suerte eso no ha pasado para nada, y es que Walsh ha conseguido meterme en la vida de Lizzy desde que era una niña pequeña de tal manera que no he podido hacer nada más que amarla y quererla abrazar en muchos momentos de su vida. No es que su vida haya sido fácil, desde muy pequeña ha sufrido reproches por su forma de ser, y a lo largo de toda su vida, y es que desde muy pequeña fue diagnosticada con trastorno bipolar, sí es cierto que eso no hace que se le perdonen ciertas actitudes en algunos momentos o cosas actos erróneos que comete, pero tiene mucho más sentido que los haga después de conocer su historia. La verdad es que es un personaje que me ha dolido mucho en gran parte de la trama, tanto con las interacciones con su hermana como con su padre, pasando con las que tiene con Mark. Es un personaje con muchos matices que me ha hecho empatizar con ella en todo momento, aunque en algunos momentos fuese duro hacerlo.
Hugh, por su lado, me ha encantado desde el principio. Aunque ya lo conocía por los anteriores libros, hay que decir que gracias a este he podido conocerlo mucho mejor y eso me ha encantado. Ha pasado a ser uno de mis personajes masculinos preferidos de esta saga. Hugh creo que es uno de los personajes más maduros que podemos encontrar en esta saga, y es que aunque no ha tenido que pasar por ciertos momentos traumáticos como el resto de personajes que dan vida en esta saga, él ha sabido estar siempre presente en muchos momentos y ser completamente maduro en sus decisiones. Me gusta pensar que Hugh es como el salvador de la historia, principalmente con Lizzy, porque la verdad que la paciencia que ha tenido con ella es enorme y muchas otras personas en su situación habrían acabado dejando de lado a la gente que le está provocando ciertos quebraderos de cabeza, pero al final el amor lo supera todo.
En cuanto el final de la historia era el esperado, no voy a negarlo, porque al final parte de la historia de Hugh y Lizzy ya la conocía por los anteriores libros, pero el hecho de conocer el proceso de cómo se llega hasta ahí me ha gustado mucho y sin duda espero ya la próxima parte de esta pareja que me ha encantado de principio a fin.
¿Sabéis cuándo amáis tanto un libro que no sabéis como reseñarlo? Pues esto es lo que me esta pasando con esta historia, la verdad es que está siendo bastante complicado y me encantaría decir mucho más de la trama y posiblemente cuando suba la entrada me odie y piense que me he dejado puntos importantes para hablar de ella, pero dudo ya que lo cambie.
Antes de terminar la reseña quería decir que mientras leía este libro salió la noticia de que desde Prime Vídeo iban ha hacer una adaptación de esta saga. No voy a negar que al principio fui de las primeras que odie que sucediera esto, aunque a la vez que me encantaba. Pero, la verdad es que siento que me habría gustado que quedara como libros y ya está, porque al final siento que esta saga tiene tramas bastante complicadas o duras para expresar en la pequeña pantalla, aunque no imposibles, eso está claro. Luego ya cuando me enteré de que Chloe Walsh estaría en todo momento supervisando la adaptación se me paso un poco el enfado, porque como se puede ver cuando habla de esta saga para ella estos libros son como sus hijos y son los libros donde más se ha abierto en canal la autora, así que siento que conseguirá que sea lo más fiel posible. Ahora solo queda esperar a ver el reparto de actores y actrices y como se va desarrollando todo.
En resumen, Releasing 10 ha sido una historia que dentro de los malos momentos y acontecimientos traumáticos que han sucedido a la lo largo de la trama, he disfrutado de la lectura, pudiendo conocer mucho mejor a Lizzy y a Hugh, dos personajes que tenía ganas de conocer más en profundidad para así poder entender su historia y su forma de ser.



