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viernes, 18 de diciembre de 2020

Reseña literaria #172 | Todo lo que somos juntos de Alice Kellen

 

TÍTULO: Todo lo que somos juntos

AUTOR/A: Alice Kellen

EDITORIAL: Planeta

SAGA: Deja que ocurra 2/2

PÁGINAS: 384

SINOPSIS: Han pasado tres años desde la última vez que se vieron. Ahora, Leah está a punto de cumplir su sueño de exponer en una galería. Y, pese al pasado, Axel necesita formar parte de un momento como ese. Cuando sus caminos vuelven a cruzarse, Leah tiene que tomar decisiones que pueden cambiarlo todo, porque, a pesar de lo que ocurrió, los recuerdos de toda su vida siguen ahí; intactos, bonitos, únicos. Colándose en cada grieta que aún no ha cerrado.

¡Buenas tardes! La semana pasada os traje la reseña Todo lo que nunca fuimos, primera parte de la bilogía Deja que ocurra, el cual lo termine con un sabor de boca no muy agradable por ese final que me encontré. Como me conozco y sé que o me leía ya la segunda parte o lo iba a dejar abandonado, decidí leerlo seguidamente, así que hoy os traigo la reseña del final de la bilogía.

"Hay heridas horribles, en carne viva, y hay otras peores, de esas que no sangran,
esas que parecen que han cicatrizado, pero que, si las rozas, duelen como el primer día."

Han pasado tres años, Leah esta a punto de finalizar la carrera. Su vida ha cambiado bastante, ha hecho nuevos amigos y suele verse con un chico que se llama Landon, pero con el que no tienen una relación formal. Parece que Leah ha olvidado a Axel y lo que le hizo hace tres años, pero en cuanto se presenta en una exposición donde hay algunos de sus cuadros Leah volverá a pensar más que nunca en su amor de toda la vida.

Axel sigue viviendo en la misma casa, pero ha cambiado de trabajo para hacer algo que le gusta un poco más. Sin duda no ha dejado de lado las olas del mar ni de escuchar música, y repetidamente se acuerda lo que pasó con Leah y que necesita al menos su perdón. 


No sé muy bien cómo hacer esta reseña, básicamente porque sé que muchos blogeros/as habéis leído este libro y habéis dado muy buena opinión acerca del libro, pero a mi no me ha ocurrido lo mismo que el resto.

Todo lo que somos juntos ha sido un libro que se me ha hecho bastante eterno, quizás el hecho de que algunos capítulos fuesen más largos no ha ayudado en ello, además de que me daba la impresión de que está vez había más narración que conversación, algo que me ha agobiado en algunas ocasiones, lo que ha provocado que me saltará algunos párrafos, sé que eso no está bien y que quizás la opinión que estoy dando ahora no sea del todo objetiva, pero es que quería saber el final (aunque era obvio cual iba a ser) y no dejarlo a medias.

Sobre la narración algo que si me ha gustado es que en esta segunda parte Leah ha tenido más voz, a diferencia de la primera donde era Axel el que tenía la voz cantante en la historia. 

Con este libro he recordado porque no me gustan las bilogías, sagas, trilogías, series, etc sobretodo si son de libros new adult o romance, porque en muchos casos se intenta dar una oportunidad a una relación que no funciono la primera o segunda vez. Yo soy partidaria de que si una vez no funcionó, no hace falta que vuelva a funcionar, hay más peces en el río, como se suele decir. Y, aunque en este segunda parte ha funcionado, no es un spoilers es más que obvio cual es el final de esta segunda parte, no ha conseguido engancharme su historia ni lo que sucedia.

Como os digo ha sido un libro que se me ha hecho eterno, he intentado y querido engancharme a su trama, pero es que no lo conseguía. Además de que en algunos casos se habla de arte, que es la profesión de ambos protagonistas, y es un tema que no me apasiona mucho la verdad. 

Siento que me han faltado muchas cosas con esta segunda parte, pensé que iba a ser mucho más potente que la primera, y que conseguiría hacerme añicos el corazón para luego recomponerlo y no ha sido nada por el estilo. 

"Quizás la vida sean momentos. Solo eso. Momentos.
Y a veces llegas o no llegas en el instante apropiado."

¿He encontrado algo bueno a esta lectura? Pues si, aunque parezca sorprendente sí. Y es que he podido ver una evolución de los personajes, obviamente después de tres años han cambiado bastante y eso se nota mucho. 

Dejamos a Leah en la primera parte destrozada por haber sido alejada de Axel y este habiéndole roto el corazón, siendo llevada por su hermano a otra universidad. Ahí tuvo que ser independiente sí o sí, donde ha conocido a gente nueva y ha continuado formándose en arte, algo que le apasiona. He visto una Leah totalmente renovada, aunque en el momento que vuelve Axel me pareció que volvía a ser un poco la de antes. 

Axel por su parte ha dado un giro irreconocible, pues en estos tres años se ha enfocado en su trabajo, el surf y pintar, o al menos hacer cualquier cosa para no tener que pensar que se enamoro por primera vez y partió al corazón a esa chica. En esta segunda parte incluso me ha parecido algo más insistente, al menos para ver a Leah, pero me pongo en su lugar y lo entiendo. 

En resumen, Todo lo que somos juntos ha sido lo que me esperaba en el sentido de él final que iba a tener, pero que la evolución para llegar a este final no me ha enganchado, ni emocionado, se me ha hecho una lectura muy lenta la cual he pensado en dejar en más de una ocasión. 

viernes, 11 de diciembre de 2020

Reseña literaria #171 | Todo lo que nunca fuimos de Alice Kellen

TÍTULO: Todo lo que nunca fuimos

AUTOR/A: Alice Kellen

EDITORIAL: Planeta

SAGA: Deja que ocurra 1/2

PÁGINAS: 352

SINOPSIS: Leah está rota. Leah ya no pinta. Leah es un espejismo desde el accidente que se llevó a sus padres. Axel es el mejor amigo de su hermano mayor y, cuando accede a acogerla en su casa durante unos meses, quiere ayudarla a encontrar y unir los pedazos de la chica llena de color que un día fue. Pero no sabe que ella siempre ha estado enamorada de él, a pesar de que sean casi familia, ni de que toda su vida está a punto de cambiar. Porque ella está prohibida, pero le despierta la piel. Porque es el mar, noches estrelladas y vinilos de los Beatles. Porque a veces basta un "deja que ocurra" para tenerlo todo.

¡Buenas tardes! Hoy os traigo la reseña de la primera parte de la bilogía Deja que ocurra: Todo lo que nunca fuimos de Alice Kellen. Conocía la pluma de la autora de con El día que dejó de nevar en Alaska, el cual me gusto tanto que decidí que tenía que seguir leyendo sus historias. Pero, como suele pasarme lo fui dejando y dejando pasar, pues sé que Alice Kellen tiene varios libros y he leído tan buenas opiniones de todos que no sabía por donde empezar y al final me encontré este cogiendo "polvo" en el ebook y decidí darle ya una oportunidad.

"Un beso es... intimidad, deseo, temblar por dentro. Un beso puede ser más devastador que un maldito orgasmo y más peligroso que cualquier otra cosa que hubiese
podido decirme con palabras. Porque ese beso..."

Leah perdió a sus padres en un accidente de coche, lo que obligo a que su hermano intentase sacar adelante la economía obligándolo a tener todas las responsabilidades e intentar hacer el máximo para que Leah pueda seguir su vida normal sin tener que pensar en la perdida que sufrieron. Así que en cuanto a su hermano le ofrecen un trabajo, aunque esta en otra ciudad, en seguida acepta dejando a su hermana en manos de su mejor amigo Axel.

Axel es un apasionado del surf, de vivir tranquilo, de escuchar música y trabaja para hacer diferentes encargos relacionados con folletos y anuncios de cosas. Así que en cuanto Leah aparece en su casa, su vida cambia pues es una chica que ya no es lo que era antes del accidente, está encerrada en ella misma y lo que intenta hacer él es que vuelva a ser la de antes.

"¿Por qué era tan difícil olvidar un amor que ni siquiera llegó a ser real, a existir?
Quizá porque para mi corazón... simplemente fue."

Todo lo que nunca fuimos esta protagonizado por Axel y Leah, entre ellos se van intercalando los pocos más de cien capítulos de la historia, capítulos no muy extensos que ayudan a que sea una lectura ligera y ágil de leer.  Pero capítulos en los que el mayor protagonista es Axel, además que parece que tiene mucha más voz en la historia. La historia esta contada en pasado, y nos os voy a engañar pues no me di cuenta de ello hasta la mitad de la lectura.

Empecé este nuevo libro de Alice Kellen con muchas ganas, por empezar porque después de tantos thrillers seguidos me apetecía leer un poco de new adult que este último tramo del año parece que lo tengo más abandonado, también porque la portada de este libro me encanta y, por último, porque no paro de leer tan buenas opiniones de cada uno de los libros de esta autora que sentía como si me estuviese perdiendo algo importante que hay que hacer en la vida.

Pero, a veces empezar el libro con ganas unas ganas inmensas no es lo mejor, pues hasta que no llevaba una cuarta parte de la lectura no empecé a engancharme a la historia, pues el primer cuarto del libro me parecía como un poco más lento, quizás el hecho del ser el principio de una historia y saber que la propia autora al escribir te da indicios de lo que puede pasar en el futuro y ver que este no viene me agobiaba. Pero por suerte, a partir de la segunda cuarta parte todo cambia, y ahí es cuando me empecé a enganchar de verdad a la trama, a Leah y a Axel.

Una de las cosas más importantes que tiene este libro es la música, pues la música para los dos protagonistas es algo importante y más en concreto The Beatles, donde en varias ocasiones vemos referencias de canciones de este mítico grupo ingles. Y, eso la verdad es que me gusta mucho porque hace ver una historia más real, donde los personajes viven en el mundo real donde estamos.

Por otro lado, este libro habla de cambios, de empezar desde cero, de reconciliarse con uno mismo, de aceptar lo que sucede...

Y no puedo dejar de hablar del final, un final esperado, no voy a negarlo, pero no predecible ya que yo me lo esperaba pero incluso de otra forma. Sin duda, es un final abierto que invita a seguir leyendo la segunda parte y eso es lo que haré.


"Los amores platónicos son así, se quedan contigo para siempre.
Pasan los años y, mientras olvidas besos y caricias de rostros borrosos,
puedes seguir recordando una sonrisa de ese chico que fue tan especial para ti."

Leah perdió a sus padres en un accidente, y eso ella lo lleva muy mal, así que decidió encerrarse en si misma, pero a medida que avanza la trama vamos viendo como esta chica va evolucionando, como el ser humano cambia y camina hacía adelante para poder seguir viviendo y siendo quién es, aunque en algún momento de su vida lo dejase muy escondido dentro de si misma. Además, el hecho de tener que quedarse algunas semanas en casa de Axel, el chico que quiere desde que tiene conocimiento, no ayuda mucho a raíz de su forma de ser. Ha sido un personaje que me ha costado conectar con él, si es verdad que entendía como se sentía y el motivo, pero me parecía que era a veces demasiado forzado el ser así para poder ver la evolución que se me en la historia.

Axel por su lado es un personaje que al principio he odiado mucho, es muy de sí mismo, y aceptar la nueva compañera de casa es complicado para él. Pero él sabe que no puede ser siempre así, por lo que empieza a sacar de dentro de él todo lo que puede para que Leah vuelva a ser la que era antes. Es un personaje que a medida que avanzaba la historia, él también cambiaba. Lo que más me ha sorprendido de él en la historia es que tuviese tanta voz, pues en este tipo de historia siempre suele ser la chica la que tiene más voz, no me ha disgustado pero se me ha hecho raro.

"Puedes equivocarte y cometer mil errores, los humanos somos así, metemos la pata,
pero para eso existe también el arrepentimiento,
saber decir lo siento cuando uno debe hacerlo."

Casi se me olvida hablaros de lo más importante: la ambientación. No suelo hablar mucho de ellos en la mayoría de reseñas, pero siento que con Alice Kellen es necesario. Mientras que con El día que dejó de nevar en Alaska me llevo a ese lado del mundo tan frío, desconocido para mí y tan diferente al resto del mundo, con Todo lo que nunca fuimos me ha llevado también a miles de kilómetros de casa para chocar con el clima de Australia, saborear sus sitios, sus olas, sus playas...

En resumen, Todo lo que nunca fuimos ha sido una novela que aunque al principio no termino de dejar huella en mí, consiguió que la trama cada vez se volviese más interesante para mí obligándome a leer un capítulo tras otro para saber como iba a acabar todo, pues sabía que había una segunda parte y que la trama estaba contada en pasado, por lo que tenía que haber en algún momento un presente que me hiciera disfrutar de esta historia.

Y, aunque me ha gustado mucho, voy a ponerle una puntuación de cuatro corazones sobre cinco, pues me esperaba una historia que me rompiera el corazón y no ha terminado de conseguirlo como yo quería, solo espero que la segunda parte lo consiga.