¡Buenas! Os traigo la reseña de Una conexión ilógica de John Corey Whaley, un libro que me he podido leer gracias a Edición Anticipada. Y, el cual si os gustan las historias de superación, de amor y de amistad, este va a ser un buen libro para ello.
- Título: Una conexión ilógica
- Autor: John Corey Whaley
- Editorial: Alfaguara
- Precio: 16,95€
Solomon es muy fan de Star Trek y se ha embarcado en su propia misión, que dura ya tres años, dos meses y un día. La última frontera para él parece ser el umbral de su casa y la agorafobia lo mantiene encerrado en ella. Aunque Solomon está más que satisfecho siendo el rey de la casa, con el pijama como uniforme y sus padres ausentes casi todo el día.
Pero todo cambiará cuando conozca a Lisa. Su sueño es conseguir plaza en la segunda mejor Facultad de Psicología del país (está siendo realista, por eso es la segunda). Está muy segura de sí misma y, junto con su encantador novio Clark, intentará cambiar la vida de Sol. Su amistad será mucho más íntima de lo que esperaban. Pero ¿qué sucederá cuando Sol descubra los planes de Lisa?
Este es uno de esos libros que nombre el mes pasado como novedad literaria y fue uno de los pocos que me llamo la atención. Así que, al ver que tenía la posibilidad de leerlo ya, me hizo mucha ilusión.
El protagonista de esta historia es un chico que lleva tres años sin salir de su casa, ahí ha creado su mundo, estudia, ve su serie preferida que es Star Trek y se siente el chico más feliz ahí dentro. Así que cuando Lisa se pone en contacto con él a través de una carta que le proporciona a su madre, hace que dude de si debe o no debe, tiene miedo a lo nuevo.
El libro esta estructurada por capítulos, en los que se intercala a Solomon y a Lisa, por lo que podemos conocer un poco más a cada uno, con sus sentimientos, preocupaciones y vivencias. Además de ser capítulos cortos, los cuales te dan una lectura muy ligera.
Me ha gustado mucho como se ha tratado el tema de agorafobia de Solomon, ya que es la trama principal de la historia pero se mezcla con la llegada de Lisa y Clark. Creo que un tema como este, mezclado con la homosexualidad, tiene que ser muy duro sobretodo a esa edad, en la cual no te atreves a hacer frente a muchos cambios que estás experimentado. Así pues, como he dicho, me gusta como se tratan estos dos temas en particular, ya que te lo muestran de una forma amistosa y mostrándote que puedes sentirte mal con algo de ti, pero con ayuda de amigos puedes salir adelante.
Aún así, creo que podrían haber sacado más jugo acerca de la agorafobia, ya que es algo importante, y se podría haber ampliado más, ya que en el libro no vemos mucho de ella por mucho que estuviese en el pasado de nuestro protagonista.
Acerca de los personajes, creo que todos tiene sus pros y sus contras. En primer lugar, Solomon ha sido mi personaje preferido ya que aunque ha estado tres años encerrado, abre las puertas a una desconocida y se deja ayudar por ella. Lisa, en cambio, es un personaje que no me ha gustado mucho y lo tenía muy mal visto, ya que desde el principio se veía que todo lo hacía por interés, pero que al final acabaría cogiendo carió al chico. Por otro lado, Clark me ha gustado mucho, aunque es un chico que no muestra muchos sus impulsos ante Lisa y en cambio con Solomon si, lo cual puede hacer dudar a sus dos amigos acerca de su sexualidad.
En resumen, es un libro que te transporta en la casa de Solomon con mucha facilidad gracias a la pluma ligera del autor. Además, te hace dar cuenta que ante la enfermedad que esta sufriendo el protagonista, es capaz de ser feliz en su casa haciendo las cosas que más le gustan. Pero, lo mejor de todo es la superación del protagonista ante cada página, y que aunque sus dudas son constantes, él no se detiene en seguir adelante y conseguir lo que sus amigos quieren: dejarse ayudar y dejar atrás esa enfermedad.
Así pues, ha sido una lectura entretenida que me ha mostrado pequeñas pinceladas de la agorafobia, pero que me ha enseñado a que gracias a la amistad uno puede mejorar, ser feliz y dejar atrás algo malo que ha vivido.
¡Saludos ilógicos!



